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¿Qué causa la presión arterial baja (diastólica)? ¿Cuándo es peligrosa la presión diastólica baja o alta?
La pregunta de qué causa la presión arterial baja (diastólica) es una de las primeras que muchas personas se hacen cuando notan cambios en sus valores de presión arterial. Muchos factores, desde los hábitos de vida diarios hasta los niveles de estrés, desde la alimentación hasta el estado general de salud, pueden afectar la presión diastólica. Por lo tanto, es importante no solo saber si el valor es alto o bajo, sino también entender por qué ocurre.
En este artículo, analizamos paso a paso qué es la presión diastólica, cuáles deben ser sus valores normales, por qué aumenta o disminuye y qué se puede hacer en estas situaciones.
¿Qué es la presión diastólica?
La presión diastólica es el valor más bajo de los dos obtenidos al medir la presión arterial y se denomina médicamente presión arterial diastólica. Nuestro corazón bombea sangre hacia los vasos y luego descansa brevemente. La presión en los vasos durante esta fase de reposo se denomina presión diastólica. En otras palabras, refleja la presión a la que están sometidos los vasos cuando el corazón está en reposo.
Para explicarlo mejor, en la vida diaria la presión arterial suele expresarse como “120 sobre 80”. El valor 80 aquí representa la presión diastólica. Este valor proporciona información importante sobre la salud vascular y el sistema circulatorio. Porque no solo la presión sistólica, sino también la presión diastólica debe mantenerse equilibrada. Cuando ambas se evalúan juntas, se obtiene una imagen más clara de la circulación sanguínea del organismo. Para comprender mejor los valores de la presión diastólica, en el resto de este artículo también abordaremos preguntas como “¿Cuál debería ser la presión diastólica?” y “¿A partir de qué nivel es peligrosa la presión diastólica?”.
¿Cuál debería ser la presión diastólica? ¿Cuándo es peligrosa?
Es muy importante para la salud vascular que la presión diastólica se mantenga dentro del rango normal. Los valores normales aceptados médicamente están entre 60 y 80 mmHg. Para interpretar estos valores con mayor claridad, podemos clasificarlos de la siguiente manera:
- Por debajo de 60 mmHg: Presión baja
- 60–80 mmHg: Rango normal
- 80–90 mmHg: Límite
- 90 mmHg y más: Presión diastólica alta
Especialmente si la presión diastólica se mantiene constantemente por encima de 90 mmHg, puede representar un riesgo de hipertensión. Sin embargo, una sola medición no es suficiente para una evaluación precisa. La presión diastólica siempre debe evaluarse junto con la presión sistólica para obtener conclusiones fiables.
¿Qué causa el aumento de la presión diastólica?
Un aumento de la presión diastólica generalmente indica que la presión dentro de los vasos ha aumentado. Esta situación suele producirse por el efecto combinado de varios factores. Los principales factores incluyen:
- Consumo excesivo de sal
- Estrés y ansiedad
- Estilo de vida sedentario
- Exceso de peso
- Tabaquismo y consumo de alcohol
- Enfermedades renales
- Desequilibrios hormonales
El aspecto más crítico de la presión diastólica alta es que a menudo progresa sin síntomas evidentes. Por lo tanto, especialmente si tiene antecedentes familiares de problemas de presión arterial o se encuentra en un grupo de riesgo, es importante adquirir el hábito de controlar regularmente la presión arterial.
¿Cuáles son los síntomas de la presión diastólica alta?
Los síntomas de la presión diastólica alta pueden variar de una persona a otra. Aunque los valores altos no siempre causan síntomas, algunas personas pueden experimentar:
- Dolor de cabeza (especialmente en la parte posterior de la cabeza)
- Mareos
- Zumbido en los oídos
- Visión borrosa
- Palpitaciones
- Fatiga
- Raramente, hemorragia nasal
Sin embargo, debe enfatizarse nuevamente que la ausencia de síntomas no significa que la presión arterial sea normal. Por lo tanto, si la presión diastólica está por encima de los valores normales, es importante consultar a un especialista.
¿Cómo bajar la presión diastólica alta?
Para reducir la presión diastólica elevada, primero es necesario determinar si se trata de una situación temporal o de un problema persistente. Factores como el estrés, el consumo excesivo de sal o la falta de sueño durante el día pueden elevar temporalmente la presión diastólica. En estos casos, medidas simples pueden ayudar a restablecer el equilibrio.
En algunos casos, los cambios en el estilo de vida a largo plazo son la respuesta a cómo reducir la presión diastólica. Los factores que pueden ayudar a disminuir la presión diastólica incluyen:
- Aumentar la ingesta diaria de agua
- Reducir el consumo de cafeína
- Seguir una dieta saludable
- Controlar el consumo de sal
- Hacer ejercicio regularmente
- Practicar ejercicios de respiración
- Gestionar el estrés
Si la presión diastólica se mantiene constantemente alta, ya no se trata de un problema temporal, sino de una situación que requiere seguimiento médico. Se debe consultar a un profesional de la salud para evaluar el riesgo de hipertensión.
¿Qué causa la disminución de la presión diastólica?
Una disminución de la presión diastólica, es decir, cuando cae por debajo de los valores normales, generalmente indica un cambio en el equilibrio circulatorio del cuerpo. Aunque a veces puede ser temporal e inofensiva, en algunos casos puede indicar un problema de salud subyacente.
Para comprender mejor las causas, veamos las razones más comunes:
- Deshidratación
- Ayuno prolongado
- Levantarse bruscamente
- Anemia
- Fatiga y falta de sueño
- Uso de ciertos medicamentos
- Problemas cardíacos o hormonales
La presión diastólica baja suele manifestarse con síntomas como mareos, debilidad y oscurecimiento de la visión. Si estas molestias persisten, la situación debe tomarse en serio.
¿Es peligrosa la presión diastólica baja? ¿Cómo se puede aumentar?
La presión diastólica baja generalmente no causa un problema grave por sí sola. Especialmente las bajadas ocasionales que no afectan la vida diaria se consideran inofensivas. Sin embargo, si provoca síntomas o ocurre con frecuencia, debe tenerse en cuenta. Porque un flujo sanguíneo insuficiente en el cuerpo puede aumentar el riesgo de mareos, desmayos y caídas en algunos casos.
Por lo tanto, al evaluar la presión diastólica baja, es importante considerar no solo el valor, sino también los síntomas acompañantes y la frecuencia con la que ocurre.
Algunas formas de aumentar la presión diastólica incluyen:
- Beber abundante agua
- Comer regularmente
- Aumentar el consumo de sal bajo supervisión médica
- Evitar movimientos bruscos
- Realizar ejercicio ligero
Preguntas frecuentes
¿Qué se debe hacer si la presión diastólica es baja durante el embarazo?
La presión diastólica baja durante el embarazo es una situación común. La razón principal es que las hormonas liberadas durante el embarazo relajan los vasos sanguíneos y disminuyen la presión arterial. Esto es especialmente más notable en el primer trimestre.
Aunque generalmente es temporal y se considera normal, se debe tener precaución si los síntomas son intensos. En estos casos, se pueden tomar las siguientes medidas:
- Beber abundante agua
- Comer en porciones pequeñas y frecuentes
- Evitar movimientos bruscos
- Acostarse sobre el lado izquierdo
Aunque la presión diastólica baja durante el embarazo suele ser un proceso natural, se debe consultar a un médico si hay mareos intensos o desmayos.
¿Qué se debe hacer si la presión diastólica es de 100?
Una presión diastólica de 100 se considera por encima del rango normal y se clasifica como presión diastólica alta. Ver este valor en una sola medición no siempre indica un problema grave, pero si ocurre con frecuencia, debe tenerse en cuenta.
En lugar de entrar en pánico, es importante gestionar la situación correctamente. Se debe descansar y volver a medir. Por otro lado, si persiste, consultar a un especialista es el enfoque adecuado.
¿Qué se debe hacer si la presión sistólica es alta y la presión diastólica es baja?
Cuando la presión sistólica es alta y la presión diastólica es baja, indica que hay una diferencia amplia entre ambos valores. Esto no siempre significa una enfermedad por sí sola, pero es una situación que debe ser vigilada cuidadosamente.
Estos casos pueden indicar rigidez arterial o problemas cardiovasculares. Se pueden tomar las siguientes medidas:
- Repetir la medición y controlarla a lo largo del día
- Revisar los hábitos de vida y alimentación
- Prestar atención a síntomas repentinos como mareos, palpitaciones o dolor en el pecho
Si la presión sistólica continúa siendo alta y la diferencia aumenta, se debe consultar a un profesional de la salud.
¿A partir de qué nivel la presión diastólica baja provoca mareos?
La presión diastólica generalmente provoca síntomas como mareos, aturdimiento y oscurecimiento de la visión cuando desciende por debajo de 60 mmHg. Sin embargo, esto puede variar de una persona a otra. Algunas personas pueden experimentar síntomas incluso con descensos leves, mientras que otras pueden no sentir ningún síntoma a pesar de valores bajos. Si los mareos ocurren con frecuencia o se acompañan de sensación de desmayo, se debe controlar la presión diastólica y consultar a un especialista.
¿Cómo debe medirse correctamente la presión diastólica?
Una medición correcta es esencial para una evaluación precisa de la presión diastólica. Las mediciones incorrectas pueden llevar a valores engañosos y conclusiones erróneas. Para medir correctamente la presión arterial, se deben tener en cuenta los siguientes puntos:
- Descansar al menos 5 minutos antes de la medición
- Sentarse en una posición con apoyo durante la medición
- Mantener el brazo a la altura del corazón
- Evitar la cafeína y el tabaco antes de la medición
- Realizar varias mediciones en diferentes momentos del día
Evaluar la presión arterial basándose en múltiples mediciones realizadas durante varios días en lugar de una sola medición proporciona resultados más fiables.

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