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¿Qué es la viruela del simio?
La viruela del simio es una enfermedad infecciosa causada por el virus de la viruela del simio, que pertenece a la misma familia que la viruela, llamada ortopoxvirus. Aunque pertenecen a la misma familia de virus, la viruela es una enfermedad con una tasa de transmisión mucho mayor que la viruela del simio. Además, la gravedad de la enfermedad es más leve que la de la viruela.
El virus de la viruela del simio se descubrió por primera vez en monos de laboratorio en 1958. Sin embargo, no se identificó en humanos hasta 1970. Aunque anteriormente la enfermedad se observaba con mayor frecuencia en África central y occidental, en los últimos años ha comenzado a aparecer en muchas regiones diferentes del mundo.
La viruela del simio se manifiesta con ciertos síntomas relacionados con la piel y también puede tener efectos similares a los de la gripe. Sin embargo, en la mayoría de los casos, esta enfermedad se puede curar completamente con tratamiento. No obstante, existe el riesgo de problemas de salud graves si la enfermedad se transmite a personas con sistemas inmunitarios debilitados o enfermedades en curso.
¿En qué países se encuentra la viruela del simio?
Desde la década de 1970, cuando la enfermedad comenzó a aparecer en humanos, el virus de la viruela del simio ha sido más prevalente en zonas remotas de países de África central y occidental, como la República Democrática del Congo, Nigeria y Camerún. Estas regiones se consideran zonas endémicas donde el virus está presente de forma natural en determinadas poblaciones animales.
Sin embargo, desde 2022, se han registrado casos del virus de la viruela del simio en muchas regiones, incluidos Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Alemania, España y otros países de Europa y América, que no son zonas endémicas. Con la propagación del virus más allá de las zonas endémicas, los científicos han comenzado a vigilar de cerca los cambios en las condiciones y la velocidad de propagación de la enfermedad.
¿Cuáles son los síntomas de la viruela del simio?
El periodo de incubación de la viruela del simio puede variar entre 5 y 21 días. Los síntomas que aparecen tras el periodo de incubación suelen parecerse al de la gripe al principio. Sin embargo, estos síntomas se acompañan posteriormente de erupciones cutáneas. Los síntomas pueden durar entre 2 y 4 semanas.
Los síntomas comunes de la viruela del simio se pueden enumerar de la siguiente manera:
- Fiebre
- Escalofríos y dolores corporales
- Fatiga
- Ganglios linfáticos inflamados (este síntoma es una característica distintiva de la viruela del simio frente a la viruela común)
- Dolor de cabeza y dolor de espalda
- Erupción cutánea (normalmente comienza en la cara y luego se extiende a otras partes del cuerpo)
Las erupciones que hemos mencionado suelen comenzar como manchas planas. Más tarde, estas manchas pueden elevarse. A continuación, estas zonas elevadas se convierten en ampollas llenas de líquido. En la fase final, el proceso suele completarse con la formación de costras y la caída de estas. La mayoría de las personas se recuperan sin complicaciones, pero algunas pueden desarrollar cicatrices o infecciones secundarias.
¿Es contagiosa la viruela del simio?
Sí, la viruela del simio es contagiosa, pero su tasa de transmisión es mucho menor que la de otras infecciones virales como el sarampión o la COVID-19. La contagiosidad de la viruela del simio puede variar en función del tipo y la duración del contacto con una persona infectada o con material contaminado.
La viruela del simio se considera contagiosa desde la aparición de la erupción hasta la etapa final, cuando la erupción forma costras y se cura. Por lo tanto, es fundamental aislar a la persona en las primeras etapas de la enfermedad hasta que todos los síntomas hayan desaparecido por completo para minimizar el riesgo de transmisión.
¿Cómo se transmite la viruela del simio?
La viruela del simio puede transmitirse de animales a humanos y de humanos a humanos. El contacto cercano y prolongado es especialmente eficaz en la propagación del virus de persona a persona. Entre los factores que favorecen el contagio se encuentran los siguientes:
- Contacto directo con las lesiones cutáneas, los fluidos corporales o las costras formadas en la piel de una persona infectada.
- Las gotículas respiratorias de una persona infectada, especialmente durante interacciones prolongadas cara a cara.
- A través de objetos contaminados con los que ha estado en contacto una persona infectada, como ropa de cama, ropa o toallas.
- Contacto sexual, especialmente contacto piel con piel con erupciones cutáneas.
La transmisión de animales a humanos puede producirse a través de mordeduras, arañazos o contacto con animales infectados, en particular roedores o monos. El virus se ha detectado en determinadas especies de ardillas, ratones y primates.
¿Cómo se trata la viruela del simio?
Actualmente no existe ningún medicamento específico aprobado para el tratamiento de la viruela del simio. Sin embargo, se pueden tomar una serie de medidas para aliviar los síntomas y prevenir complicaciones en las personas infectadas. En los casos leves a moderados, estas medidas se centran en garantizar que la persona se mantenga bien hidratada y descanse lo suficiente.
Sin embargo, en los casos más graves, especialmente si la persona tiene un sistema inmunitario debilitado, se pueden utilizar medicamentos antivirales desarrollados originalmente para la viruela. Estos medicamentos incluyen los siguientes:
- Tecovirimat (TPOXX): un fármaco antiviral que se muestra prometedor en el tratamiento de la viruela del simio en entornos clínicos.
- Cidofovir y brincidofovir: otros medicamentos antivirales que pueden utilizarse en algunos casos.
- Inmunoglobulina contra la vacuna (VIG): se utiliza en ocasiones en personas con enfermedad grave o complicaciones.
Por lo general, no es necesaria la hospitalización, a menos que surjan complicaciones durante el curso de la enfermedad. Muchas personas infectadas pueden recuperarse en casa, en aislamiento y con un control cuidadoso de los síntomas para evitar el contagio.
¿Cómo se puede prevenir la viruela del simio?
Para prevenir la viruela del simio se deben tomar medidas tanto individuales como de salud pública. También es fundamental conocer los síntomas y tomar precauciones si se presentan. Dado que el virus se transmite por contacto cercano, es muy importante comprender y reducir el riesgo de exposición. Algunas estrategias de protección que pueden ayudar a prevenir la viruela del simio incluyen:
- Evitar el contacto físico cercano con personas que presenten síntomas, especialmente aquellas con enrojecimiento o lesiones. Recuerde que el riesgo de transmisión persiste hasta que las costras se hayan caído y la piel haya recuperado su aspecto normal.
- Mantener una buena higiene de las manos utilizando agua y jabón o desinfectantes de manos a base de alcohol.
- Utilizar siempre equipo de protección personal cuando se cuide a personas infectadas.
- Desinfectar las superficies y los tejidos que se tocan con frecuencia, como la ropa de cama y la ropa.
- Evite el contacto con animales salvajes, especialmente en regiones donde la viruela del simio es endémica.
- Algunas vacunas contra la viruela del simio que han sido aprobadas pueden recomendarse para grupos de alto riesgo, como los trabajadores sanitarios.
Prevenir la propagación del virus de la viruela del simio es una de las medidas más importantes para combatir la enfermedad. Por lo tanto, es fundamental que la población conozca los síntomas de la enfermedad y que las personas infectadas sean aisladas rápidamente si aparecen los síntomas.

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