¿Cuáles son los síntomas del trastorno por déficit de atención con hiperactividad?

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¿Qué es el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)?

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo que se caracteriza por comportamientos como la falta de atención, la hiperactividad y la dificultad para controlar los impulsos. Aunque el TDAH se diagnostica con mayor frecuencia en la infancia, sus síntomas pueden persistir en edades más avanzadas y afectar negativamente a la vida social y profesional de la persona.

Este problema no debe asociarse únicamente con niños muy activos o con aquellos que tienen problemas para concentrarse en un tema. Los síntomas como la falta de atención, la hiperactividad y la impulsividad pueden aparecer en diferentes formas y gravedad en diferentes personas. Por ejemplo, en algunos individuos, el déficit de atención es prominente y otros síntomas no son muy notables, mientras que en otros, la hiperactividad y la impulsividad pueden ser más prominentes.

El TDAH es una afección compleja que puede afectar la vida diaria de una persona, pero es posible manejarla con el tratamiento y el apoyo adecuados.

¿Qué causa el TDAH?

La causa exacta del TDAH no se conoce del todo. Sin embargo, se cree que una combinación de ciertos factores genéticos y ambientales puede causarlo. Las investigaciones muestran que ciertas diferencias en la estructura y función del cerebro están asociadas con el TDAH.

Algunos de los factores que pueden causar el TDAH se pueden enumerar de la siguiente manera:

  • Factores genéticos: es muy probable que el TDAH se presente entre los miembros de una familia. Si uno de los padres o parientes cercanos tiene TDAH, existe el riesgo de que el niño también tenga este trastorno.
  • Química cerebral: se ha demostrado que las personas con TDAH tienen diferentes niveles de neurotransmisores como la dopamina, una sustancia química asociada con la atención, el aprendizaje y la motivación.
  • Desarrollo cerebral y diferencias estructurales: se sabe que algunas partes del cerebro tienen diferencias de desarrollo, y ciertas áreas del cerebro de las personas con TDAH funcionan de manera diferente que las de otras personas.
  • Embarazo y factores de nacimiento: factores como el tabaquismo materno o el consumo de alcohol durante el embarazo, si el nacimiento fue prematuro o no, y el bajo peso del bebé al nacer pueden aumentar el riesgo de desarrollar TDAH en el bebé en los años siguientes.
  • Factores ambientales: se cree que factores como la interacción regular y prolongada con sustancias tóxicas como el plomo, un entorno familiar estresante y la exposición prolongada a la televisión, el teléfono y pantallas similares a una edad temprana pueden aumentar el riesgo de TDAH.

Estos factores por sí solos no causan el TDAH; sin embargo, una combinación de más de uno de ellos puede aumentar la probabilidad de que un niño desarrolle el trastorno a lo largo de los años.

¿Cuáles son los síntomas del trastorno por déficit de atención con hiperactividad?

Los síntomas del TDAH generalmente se dividen en tres categorías principales: falta de atención, hiperactividad e impulsividad. Sin embargo, la gravedad y el tipo de estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Por ejemplo, la falta de atención puede ser más prominente en algunas personas, mientras que la hiperactividad y la impulsividad pueden ser más prominentes en otras.

Los síntomas más comunes del TDAH se pueden enumerar de la siguiente manera:

Síntomas de falta de atención:

Las personas con síntomas de falta de atención suelen tener dificultades para concentrarse en un tema concreto durante mucho tiempo. Por lo tanto, pueden perder detalles. Los síntomas comunes asociados con la falta de atención incluyen

  • Distraerse con frecuencia mientras se realizan tareas y actividades.
  • Dificultad con tareas que requieren largos períodos de concentración.
  • Dificultad para seguir las tareas asignadas.
  • Perderse cosas (bolígrafos, cuadernos, llaves, etc.).
  • Olvido en las actividades diarias.

Síntomas de hiperactividad:

Esta condición puede ser más pronunciada, especialmente en la infancia. Las personas hiperactivas sienten la necesidad de estar en constante movimiento. Los síntomas comunes de la hiperactividad incluyen:

  • Inquietud e intranquilidad constantes
  • Incapacidad para permanecer sentado durante largos períodos en el aula o en el entorno laboral
  • Hablar demasiado rápido y no ser capaz de controlar sus pensamientos
  • Sentirse inquieto incluso en actividades tranquilas

Síntomas de impulsividad:

La impulsividad puede hacer que una persona actúe sin sopesar las consecuencias y reaccione de forma brusca. Los comportamientos que se enumeran a continuación son ejemplos de impulsividad:

  • Dificultad para esperar su turno.
  • Tomar la palabra interrumpiendo a la otra persona.
  • Mostrar comportamientos arriesgados al tomar decisiones repentinas sin pensar.
  • Comportamiento inapropiado en entornos sociales.

Las personas que muestran los comportamientos anteriores también pueden tener problemas de socialización. Los comportamientos de estas personas pueden no ser bien recibidos por las personas que las rodean, y esto puede causar problemas en la vida social y profesional de las personas con TDAH.

Aunque el TDAH puede ser una condición problemática cuando se deja a su libre albedrío, con un diagnóstico temprano y una intervención adecuada, estos síntomas pueden ser manejados y el nivel de vida de la persona puede mejorar.

¿Se reconoce el TDAH como una discapacidad?

Aunque el trastorno por déficit de atención con hiperactividad está reconocido como una afección médica, no siempre se considera una discapacidad. Para que se considere una discapacidad, la decisión se basa en la gravedad de los síntomas y en el impacto que tienen en la vida diaria de la persona. Por ejemplo, en EE. UU. y en varios países europeos, las personas diagnosticadas con TDAH pueden considerarse discapacitadas en función de la gravedad de los síntomas. En Turquía, estas personas pueden beneficiarse de algunos derechos sociales y de formación con informes médicos obtenidos de las instituciones pertinentes.

¿Cómo es el tratamiento del TDAH?

Aunque el TDAH no es un trastorno que pueda eliminarse con tratamiento, es posible controlar los síntomas que afectan negativamente a la vida de una persona. El tratamiento puede variar en función de la edad de la persona, la gravedad de los síntomas y las condiciones de vida. El tratamiento del TDAH suele ser una combinación de varios enfoques diferentes y puede incluir medicación, terapias conductuales y cambios en el estilo de vida.

Medicación

Uno de los métodos más utilizados en el tratamiento del TDAH es la medicación. Especialmente con fármacos estimulantes (estimulantes) que afectan al sistema nervioso central, se puede progresar en el aumento de la capacidad de atención y el control de los comportamientos impulsivos. Sin embargo, la medicación puede no ser adecuada para todas las personas diagnosticadas con TDAH. El médico tratante debe decidir sobre el inicio de la medicación y las dosis de medicación que se utilizarán.

Terapias conductuales

Además de la medicación, las terapias conductuales son de gran importancia para controlar los síntomas del TDAH, especialmente a una edad temprana. Estas terapias pueden ayudar a la persona a manejarse mejor en su vida privada y social, mejorar sus habilidades comunicativas y conductuales, y desempeñarse mejor en tareas que requieren habilidades organizativas. Las terapias de juego y las terapias cognitivo-conductuales para niños pueden contribuir a aliviar los síntomas del TDAH.

Programas de formación y apoyo

Las personas con TDAH pueden necesitar apoyo de formación especial para tener más éxito en su vida educativa. En los colegios se pueden implementar programas de educación individualizada (IEP) para ayudar a los niños a gestionar su atención y aumentar su éxito académico.

Cambios en el estilo de vida

Dormir regularmente, comer sano y hacer ejercicio desempeñan un papel importante en el control de los síntomas del TDAH. Además, el desarrollo de hábitos que ayuden al individuo a organizar sus planes diarios, el aprendizaje de técnicas de gestión del tiempo y el control de los niveles de estrés pueden formar parte del tratamiento.

El tratamiento del TDAH debe planificarse de forma individual. Para algunas personas, la terapia por sí sola puede ser suficiente, mientras que para otras se pueden utilizar conjuntamente la medicación y la terapia. El punto más importante en el proceso de tratamiento es mejorar la calidad de vida de la persona y apoyar su funcionalidad diaria.

¿Cómo se puede apoyar a los niños con TDAH?

Para que los niños con TDAH tengan más éxito en sus relaciones con sus amigos, en la escuela y en la vida laboral en los años siguientes, debe haber conciencia de esta condición en su entorno. Estos niños necesitan el apoyo de sus familias, profesores y especialistas a una edad temprana porque a menudo tienen dificultades para concentrarse, controlar sus impulsos y gestionar sus relaciones sociales. Sin embargo, los niños que reciben apoyo y orientación adecuada en un entorno apropiado con un alto nivel de conciencia pueden superar estas dificultades.

Apoyo en el hogar

Algunas de las cosas que se pueden hacer en el ámbito del apoyo en el hogar pueden enumerarse de la siguiente manera:

  • Establecer rutinas diarias y asegurarse de que el niño las siga.
  • Proporcionar instrucciones claras y concisas.
  • Crear espacios de trabajo tranquilos para ayudarles a concentrar su atención.
  • Aumentar su motivación recompensando sus logros y comportamientos positivos.

Apoyo en la escuela

En el ámbito del apoyo en la escuela, los profesores y la dirección de la escuela pueden prestar atención a las siguientes cuestiones:

  • Crear programas de formación individualizados (IEP).
  • Dar instrucciones más breves y claras al niño.
  • Minimizar los estímulos que distraen.
  • Hacer que el proceso de aprendizaje sea más divertido e interactivo.

Apoyo emocional y social

Los niños con TDAH pueden tener dificultades para hacer amigos y expresarse en entornos sociales. Por esta razón, las familias y los profesores pueden ayudar al niño y proporcionarle apoyo emocional para aumentar su confianza en sí mismo y facilitar su socialización. También se puede animar a los niños a expresarse en áreas como los deportes, el arte y la música.

Con el apoyo adecuado, los niños con TDAH pueden alcanzar un éxito significativo en muchas áreas de la vida. Lo importante es comprender sus necesidades, ayudarles a descubrir sus puntos fuertes y guiarles pacientemente en las áreas de debilidad.